
Recuerdan esto, verdad?
Dado que es Enero y que todo está muy en paz en la ciudad, logré empezar (y terminar) la colcha que tantas ganas tenía de hacer.
Conseguí los 52 pedacitos de tela que necesitaba para el círculo y le añadí tres grados más a la dificultad del proyecto.
Dos porque soy masoquista, el último, por falta de insumos apropiados:
1-La colcha original era de 1,50 x 1,50, aproximadamente. Yo la hice de 2,40 x 2,40, como para una cama grandecita.
2-Originalmente se arma todo el frente y luego se superpone el "batting" (algo parecido a la guata pero más compacto, fino y parejo) y el "backing" (o sea, la parte de atrás) y luego se procede al "quilting"(pespuntear como se desee todo junto para lograr el relieve, creo que matelaseado aplica).
Lo que hice yo: una vez que tuve 4 cuartos del círculo separados, procedí a matelasear cada uno por separado. Lo hice por dos razones. La primera, lo había visto en un blog y me había parecido más simple. La segunda, no había forma de manipular semejante armatoste en mi humilde maquinita de coser (esto se desprende del tercer grado de dificultad, el que aparece justo aquí debajo)
3-Las señoras norteamericanas cuentan con "batting" de toda composición, espesor y contextura. De algodón, de lana, sintético... Yo, por ahora, solo encuentro guata en Buenos Aires (si alguien sabe de algún lugar donde pueda proveerme del maravilloso material original, agradeceré de mil amores). Entonces, a la hora de matelassear, tenía un volúmen 15 veces mayor que el que debía tener para poder proceder prolijamente. En fin...
Una vez aclarado el punto de partida, procedo con imágenes del procedimiento:

Los 52 pedacitos ordenados en 4 pilas de color.

Los pedacitos ordenados en el círculo que prontamente formarían.

Los cuatro cuartos siendo unidos al percal que sirvió de base para la colcha.

Los cuatro cuartos ya unidos al percal.

El primer cuarto unido a la guata y a la tela de revés, listo para pasar por la máquina.

El primer cuarto listo.


El cuarto de verdes y amarillos.

La máquina en plena acción.


La unión de dos cuartos ya matelaseados.

Y el descubrimiento del primer problema: cada cuarto no formaba un angulo recto, sino uno agudo (el matelaseado deformó los cuadrados, de modo que en al punto donde se unian las lineas de pespunte, se formaba un pico feo que luego generaría una punta en el centro de la colcha). Me enconmendé a los santos y seguí...

El galón que elegí para cubrir la unión de los cuartos (a esta altura ya no estaba muy feliz con mi innovadora idea de matelasear en secciones)

La selección de un bies para el contorno.


Y su aplicación, un poquito a máquina y otro montón a mano.
Ah! Antes de empezar con la colcha hice un almohadón (éste fue el que me convenció de armar el resto del proyecto en cuartos. nunca más me dejo guiar por una muestra de tan insignificante tamaño)



Una vez terminada la colcha, procedí a identificar los problemas:

La punta del centro, que terminé mejorando a costa de convertir el círculo en óvalo cromático (notese cómo los pespuntes que deberían reunirse en un punto central, se unen en una magnífica "linea de 20 centímetros centrales")

La irregularidad de los módulos cercenados en pos de aplacar la punta central.

Mis aún ligeramente imprecisas uniones.

y mis aún menos precisas terminaciones en L.
Así y todo, el resultado final me pareció despampanante. Chocha de haber cosido semejante bestia en menos de un mes y feliz de que su dueña haya quedado encantada con la sorpresa.
Sí, era una sorpresa para alguien.
Debajo, fotos del "ovalo cromático" en todo su esplendor





ya doblada

y lista para partir.