Sobreventa de regalo

Recuerdan esta mantita? 

La sortee y ganó Juliana.

Juliana no tuvo tiempo de pasar a buscar su premio y yo, como buena ansiosa que soy, le quité el premio...
Así, sin más ni más.

(no se preocupen, le mandé un mail muy amable, comentandole que me daban muchas ansias de que algún bebé pudiera usar la mantita pronto y ella accedió ceder el premio. Le ofrecí compensación pero no quiso aceptar. A ver si ustedes pueden convencerla)

Entonces:

Vuelvo a ofrecer la mantita que le quité a Juliana! (ay, que feo suena eso)

Esta vez, sin sorteo. La primera madre reciente/embarazada que deje un comentario, podrá pasar a buscar la mantita por el local de Les Croquants (Zabala 3402 esquina Delgado, Colegiales) durante toda esta semana. Y si no aparece nadie, o quien reclame el premio no lo busca durante esta semana, vuelve a estar disponible para quien la reclame y así hasta que le encuentre un hogar. Pobrecita.
Una última aclaración: Todos pueden participar esta vez.

Flor pasó el martes a buscar su mantita! Este concurso está cerrado.

Ah! y muchas disculpas a la gente que no esté en Buenos Aires! les prometo que ya habrá sorteos mas inclusivos.


Y...

Novedades de la colcha multitudinaria:

Solo faltan unas cuantas puntadas a mano, el borde y el binding.

Yo digo que antes de navidad la sorteamos.

Hay perritos!

Me había quedado sin.
Ahora hay 5 esperando dueño en Les Croquants.



El quilting y Noe

Hace poco me percaté de el mucho tiempo que pasó desde que empecé a coser pedacitos para armar colchas y almohadones y mantitas...
Mi primer intento se arruinó bastante durante la obra del local porque los albañiles lo usaron como trapo... Una manta de half squares (en ese entonces eran triangulitos para mí) que hice en una noche (habré arrancado a las 8 de la noche y le di la puntada final alrededor de las 7 de la mañana. Era jóven).



 

No recuerdo qué vi, debe haber sido algo despampanate, porque sino no se explica que haya estado toda la noche cosiendo como desenfrenada, pero sí recuerdo que pensé: yo puedo hacer eso! solo necesito cortar muchos triangulitos, un poco de guata y listo!
Ay! que inocente era.
Claro está que necesité mucha más tela de que la pensé y, el resultado final, fue casi de la mitad del tamaño de lo que quería hacer.
De ahí en adelante, planifiqué muchísimos proyectos que quedaron en la fase "me faltan aún 50 cuadraditos y se me acabó la tela, entonces mejor dejo todos estos cuadraditos cortados y me hago una pollera con esta otra telita que aún no corté"
Eso fue hace ya 9 años.

La primera manta de gran tamaño que hice (una para mi, entonces recién adquirido, colchón de dos plazas), hará 5 años, la armé con retazos también. No podía concebir la idea de comprar un montón de metros de tela para cortar, siendo que tenía montones de bolsas con retacitos de otros proyectos que fueron sobrando, especialmente, de trabajos de la facultad.

Encontré, en una página web, un bloque que me pareció glorioso. Y empecé a cortar (con tijera, obviamente).

He aquí el resultado (que hoy reside en casa de mis padres, porque en mi cama nueva quedó chico):

El bloque se llama
Monkey Wrench.
Forma una especie de espiral (si se fijan con detenimiento, la mitad de los centros de mi colcha están puestos al reves, de modo que se pierde el efecto. Me di cuenta una vez que tuve armada la colcha toda... no la iba a desarmar!)

Los retazos grandes solo me alcanzaron para hacer una cierta cantidad de bloques. Decidí ponerle un marco blanco, como para agrandarla, y aún así faltaba. Así que compré unos retazos de las telas mas baratas que encontré por ahí y armé unos pinwheels.
Pero como aún faltaba de un lado (jeje) agregue unos cuadraditos.
Para el binding (la cinta del borde) usé una cinta bies comprada (otra suposición mal hecha respecto del modo correcto de construir colchas)

El reverso, es una atrocidad. Si mal no recuerdo, tiene tiras de tafeta y raso (que, como se imaginarán, también habían sobrado de otras cosas que había hecho)

Después de esta, no hice más colchas grandes hasta este año. 

La experiencia va mejorando con cada una.
En cada proceso aprendo muchas cosas.

En fin.
Otro de esos post de muchas palabras.

Novedades novedosas.

Fin de semana largo y textil. De esos en los que vuelve el amor por las máquinas de coser, las telas, los pinchazos de alfileres y el riesgo constante de rebanarse un dedo con el cutter circular.

Arranca.
Mañana de sabado con maravillosa clase de quilting con kit japonés y todo.

El resultado:

Extasis.

Cena con amigos crocantes.
Fin de sábado con margarita en mano.
Placer.


Despertar de domingo soleado.
Avances sobre la manta que todos están esperando:


Tarde de amistades de visita en local.


Sigue con vuelta de querida suegra de Colombia con mola.

Palpitaciones.

Fin de domingo con vino en mano, lluvia y apropiado piloto transparente.
Felicidad.

Trasnoche de experimentación sobre estampas (cruzamos los dedos para que sí se pueda. Leslita, si lees esto: te quiero mucho)

Lunes. Amanecida muy temprano y muy lúcida.



Más avances sobre manta.
















Avances sobre almohadón.


































Y.
Repentino recuerdo.
Tengo que mostrarles esto: Regalos de gran amiga recientemente vuelta del viejo continente.
Dicotomía: las postales son bellisimas. Quiero montarlas en un paspartout grandote y colgarlas. Pero. La encuadernación es tan maravillosa que me apena desarmarlo. Diantres!
























Avanzada ya, la tarde del lunes, procedo a ensillar para visitar a queridos padres y hermana allá lejos, muy lejos.
Casi seguro que vuelvo y sigo.
Fin, momentáneo al menos, de las crónicas del corriente fin de semana de ocio.

Cambio y fuera.