Vero al ataque, una vez mas.




Ya casi se termina marzo, pero no quería dejar pasar la oportunidad de agradecerle públicamente a Vero por haberme incluido en la nota mas informativa sobre el movimiento de lo hecho a mano que jamás hayan hecho en este último tiempo.



Y, el link a la nota online

Gracias, Vero!

Ahora sí, terminado.

 Por ahora lo voy a usar con una enagua antigua que tengo. Pero la idea es coserle su propia enagua.
El borde del tul está terminado con un bies que corté con la tela que me sobró de la pollera de mas abajo.
Lejos está de tener el calce perfecto, como le hice tantas modificaciones la molde, tira por todas partes. Pero es negro, y la tela es livianita, así que en movimiento ni se notan los defectos.
 Y, ya que estaba, le puse botones a una falda de lino que tenía casi terminada desde septiembre de 2010. Solo los botones le faltaban!
Había comprado 2 metros de lino para hacer un mantel y en un ataque de locura (tratando de hacerme un atuendo para el día siguiente, que me tocaba ser testigo del casamiento de gran amiga que se fue a vivir lejos) corté una falda plato. De dos metros de tela salió limpita, solo tiene costura en la cintura y el ruedo, el vuelo de la falda está entero. A las 4 de la madrugada me pareció que no me gustaba nada y me fui a dormir dejandola sin botones.
No se qué habré visto esa noche, porque la verdad es que me parece la falda mas cómoda que tuve.

En fin. Dos triunfos sobre la pila de proyectos para terminar.

Avanzo de a poquito

Primero, muchas gracias por las recomendaciones para el viaje. Ya anoté todo.
Luego, el post:

Esta semana volví a sufrir de abstinencia de costura. En el taller tengo la máquina de coser sobre una pared y la compu enfrentada.
Esta semana le di la espalda a la máquina de coser. Una semana de puras palabras.
Toda la semana la escuché susurrar: Noooeeeee, cosé aaaalgooooo, me siento soliiitaaaaa, mientras la compu le sacaba la lengua.
Ayer terminé de trabajar temprano (a las 10 de la noche temprano) y me desquité con uno de los vestidos que tenía en proceso.
Este es el original, del libro de Colette Paterns
Yo le modifiqué la falda, para poder usar mi transparencia de caballos de calesita y lo escoté bastante, porque me ahogo cuando la ropa me cubre tanto el cuello.

este asunto del corte sucedió hace varios días. Ayer, cuando retomé, ya tenía todas las pinzas cerradas y las vistas con entretela. 

Aún no está terminado, pero ya tiene forma de vestido.
Falta coserle una vista negra en el ruedo,  emprolijar las vistas, fijarlas al vestido y coser un viso negro, que vaya por debajo del vestido para que los caballitos no queden tan transparentes.

El escote. 

El ruedo

Y el cierre invisible fucsia, que quisiera que se viera más, porque me encanta cómo queda en el vestido negro.

En fin. Aún le quedan varias horas de trabajo. Cuando lo termine, prometo fotos.

Alguien conoce blogs de Buenos Aires de gente que haga su propia ropa?

Oh, los viejos tiempos!

Los hombres no me miraban cuando era flaquita. Pero...desde que subí 5 kilos con este nuevo y sencillo método, tengo todas las citas que quiero.
Ya no hay necesidad de estar "flaquita" y sin amigos, incluso si antes no podías aumentar ni medio kilo.
Lástima que al lado de ese aviso debía haber otro publicitando lo mucho que una mujer podía beneficiarse pidiendo una tabla de planchar como regalo de navidad.
Todo no se puede.

Trampa

Este es el post mas tramposo de toda mi historia blogger.

Para que parezca que sigo haciendo cosas (aún cuando hace ya varios días que corro de acá para allá, escribo, opino y preparo mi viaje) les muestro un bolso con onditas que armé en la última clase del 2011 en el taller de Ceci Koppmann, con una de esas herramientas mágicas que fabrican los norteamericanos.

 Y, de paso, hago pública la abstinencia de clases que estoy sufriendo desde fines de enero. Ni hablar de la desesperación que me genera saber que no voy a volver a clases de nada hasta mayo!

Aprovecho, también, para pedir sugerencias: qué recomiendan ver en Paris y Londres, que no sean museos, monumentos y lugares históricos?

Fin de uno de esos posts breves y concisos.

Au revoir!

La costurerita que dio el mal paso

Empecé el toile del vestido retro que enseña Gertie en su curso on line.
Blog for better sewing
Por ahora va de pelos, con sus consejos pude corregir los defectos que hacía en mi cuerpo el molde original y, viendolo en el maniquí engordado, creo que tiene potencial.

Hacer un toile es divertido, la tela es barata y no da miedo cortarla porque siempre se puede conseguir mas tela. El problema surge a la hora de decidir qué tela linda usar para construir el vestido final, porque la tela linda para confeccionar vestidos no es barata. Y sería un desperdicio tomarse el trabajo de coser semejante vestido en una oferta del Once. Pero además, no estoy muy segura de qué tela sería la adecuada para coserlo. Gertie recomienda shantung, pero yo quiero usar el vestido para andar por la calle, en shantung me sentiría como madrina de casamiento...
A alguien se le ocurre qué tela formal pero informal, con un poco de cuerpo pero no mucho podría llegar a usar?

Otro cuento de triangulitos

Tengo en proceso un tapiz de triángulos. Triángulos que estoy quilteando a mano, mientras miro charlas TED, o una película, o Project Runway. Tengo, ahora mismo, una pequeña obsesión con los triángulos. Una obsesión que no va a desaparecer solita. Solo podré cambiar de fijación cuando termine un proyecto de triángulos que quede perfecto. O cuando la familiaridad con la técnica convierta a cualquier otra técnica en la que más me interesa investigar y entonces me olvide de los triángulos y sus vértices prolijos y su rectangularidad y... bueno, se entendió, ya voy a dejar de hacer triangulitos, pero todavía faltan un par de meses.
Como cuando en la tele piden que no se vayan porque viene la publicidad, yo les pido: aguanten un poquito más, que seguro ya cambia la temática.
Ahhh! Triangulitos hasta en la sopa.
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