Hoy me levanté a las 8.
Para las 9:30 ya había desayunado, enviado mails y organizado el escritorio.
Se me ocurrió, para completar la mañana, arrancar con una fundita para el ipad.
No tenía pensado terminarla. No esperaba siquiera que sirviera mas que para sacarme las ganas de usar mi nueva tijera.
Pero, hete aquí, que para las 12:30 la tenía lista.
Usé unas telas japonesas que tenía guardadas desde hacía tiempo
Armé las dos tapas por separado y las uní con una tirita por ambos lados.
Cada tapa tiene un revés, una guata gruesa aplastada, una capa de entretela dura, un cartón y el derecho. Ahora que hago la lista me parece un poco mucho. En persona no se nota que tiene tanta cosa.
Para sostener el ipad, usé un elástico que tengo de hace mil años, del que se usa para las cinturas de los pantalones de bebé. Hubiera sido mejor usar un elástico mas firme, pero era lo que había en casa.
Usé el mismo elástico para cerrar la funda. Y, acá también hubiera sido lindo usar un elástico de lencería, de algún color pero ganó el piyama.
Y le terminé el bies del contorno a mano. Porque me gusta mucho que no se vean pespuntes.
Me agarró de sorpresa la eficiencia con la que terminé un proyecto así.
Pocas veces se percata uno de cuanto mas eficiente puede ser estando descansado, no?