Nuevos muñecos abrazables

Me propuse hacer nuevos muñecos.

Ahora tengo un gato adormecido y un elefante gordo y melancólico.

Pesan, son blanditos pero pesan.

Los rellené un poco con vellón, un poco con arroz.

Y me gustan.

Dan ganas de abrazarlos. Como los muñecos rellenos de alpiste de cuando era una chica.







También tengo un montón de conejitos y palomitas en proceso, ya veré qué hacer con ellos.

Un post ecléctico

Hoy tocan un montón de noticias que, en general, solo me importan a mi...

es justo, es mi blog, no?

ahí van:

1- Invitamos a Ceci de Violraviol al primer desayuno del ciclo "Les Croquants desayuna con gente que no conoce pero que sabe que hace cosas geniales y quiere conocer" (o algo similar).
No solo disfrutamos de su presencia sino que también nos trajo regalos:
Una magnifica canasta para hacer las compras y un delantal (que no puedo dejar de usar porque me hace muy feliz)



2- Construí mi primer cámara estenopeica, con instrucciones de Corbis (y siguiendo los comentarios de los usuarios, que resultaron muy útiles a la hora de armarla).
Luego de la primera sesión decidí deshacerme de la carcaza coqueta y quedarme con la cajita negra y la película. Me estorbaba.

3- Estuvimos en la presentación del nuevo libro de Liliana Pagnotta en el Malabia House. Tomamos mucho té y disfrutamos de sus encantadores perfumes.



4- Vino Fiore a jugar a Thames y la pusimos a trabajar.


5- Descubrí como usar el alto impacto blanco como caja de luz y ahora juego a que soy fotografa de producto (con algunas deficiencias técnicas, claro)

He aquí un cupcake de frutos rojos

y unos cuenquitos encantadores que me regalaron hace un tiempo.


Eso es todo.

Memorias del ataque a la Ciudad de Comida

Hace aproximadamente un año (quizas un poco más), mientras esperabamos en el bar de La Trastienda la apertura de sala para ver a Leo Masliah, Gaby tuvo una idea para la fiesta de bienvenida que planeabamos organizar para nuestro amigo Juampi (se había ido de viaje y lo habíamos extrañado bastante):

G: tenemos que hacer una fiesta de comida grupal!
N: hmmm... vos estás seguro?...puede ser divertido...mmmm (yo siempre dudo ante algunas ideas descabelladas de Gaby, las abordo con cierta cautela)
G: sí, puede ser divertido, hacemos un cubo y lo dividimos y le damos cucharas a todos y...
N: o hacemos una ciudad... (bajito, sin mucha convicción)
G: eso! una CIUDAD DE COMIDA.

Tomamos servilleta y lapicera (las ideas surgen en los momentos mas insólitos, por eso siempre llevo una lapicera en la cartera) y nos pusimos a bocetar

Y luego, a concretar...

Dividimos la asistencia: mientras algunos se encargaban de la base fundante de la ciudad (crocante y sabroso pan de queso en placas de 30 x 40 cm),

otros hacían gente con tapas de empanada






Luego se elaboraron las torres (una de croquetas cuadradas de acelga, dos de fetas de salame y una de pizza)





Una vez establecida la base de la ciudad sobre la mesa del living,

se montaron las torres


y comenzó la construcción de variados edificios: el club social,




la piscina (de mayonesa),


las plantaciones de vegetales (choclos y zanahorias baby, papines, totates cherry y pepinillos insertados en base de hummus y pasta de berenjenas)



Con su espantapájaros

Las pirámides (de arroz al azafrán) con momias escondidas.

El Jardín Japonés (a base de sushi del maravilloso Kiku)

El barrio alemán (casitas de leberwurst con techos de diferentes quesos no tan alemanes, cercadas de salchichas)


El lago (de salsa de pepino) con peces (anchoas en conserva)

Las calles y avenidas cubiertas con lajas (de diferentes quesos) y bordeadas con piedritas (de maní japonés, por supuesto)


Los árboles (de brócoli)



La luna (de queso, colgante de una lámpara) iluminó la comilona (hasta que alguien se la comió!)



Finalizamos la ciudad, imprimimos mapas para repartir entre los invitados


y nos dispusimos a comer




Y la idea del cubo? y las cucharas? lo descartaron?!!!

nooo, esa idea la conservamos para el postre:

CUBO DE CARAMELO RELLENO DE HELADO (y cucharas para todos!)